Páginas

1 de septiembre de 2011

entre tanta mierda, dime dónde estabas tú

Hay momentos en los que pienso que.. quizás no debí querer saber quién eras. Llegaste hace un rato pero creo que te conozco desde siempre. Es raro, pero te quiero. Supongo que nunca me había sentido así, y por mucho que lo diga no me crees. Aunque te dijera que cuando no te cojo la mano es como si dejas de respirar. Aunque ahora lo hayas cambiado todo y me hagas sentir a diez metros bajo el suelo. Aún no te odio, ni creo que lo haga. No se puede despreciar algo que te hizo feliz a más no poder. Siempre me pasa lo mismo: cuando me decido a querer con todas mis fuerzas, lo asfixio todo hasta que me quedo sola otra vez, vuelvo al orígen. A mi no me vale que me digan que de los errores se aprende, porqué no soy capaz de considerarte un error. No lo has sido. Me has cambiado la manera de ver las cosas; si antes era fría ahora lo soy más. No vuelvas a decir que el problema está en que quieres ser libre: todo el mundo quiere serlo hasta que encuentra a alguien con quien no le importa estar atado. Dime que te has dado cuenta de que no tenías frenos y que actuaste por impulsos. Cuando decías te quiero olvidaste decirme que no lo harías por mucho tiempo. No puedes decir cosas que no vas a cumplir, no sé, almenos yo creo que eso es ser muy capullo.
Todo y nada. Apareciste de repente y has desaparecid
o de repente. Quizás soy yo, que nunca consigo encajar con nadie, que no estoy a la misma altura. No tenía alas porqué contigo no me hacían falta, y ahora.. ahora qué?

En realidad creo que me duele más cómo me has acabado tratando que no el hecho de que ya no estés, de que ya no vuelvas.


“que me has robao’ el corazón, lo has tirao’ a una alcantarilla y mira ahora, mira este cuerpo..”

No hay comentarios:

Publicar un comentario